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miércoles, 25 de mayo de 2016

COMO CALCULAR EL INDICE DE MASA CORPORAL (IMC)




El índice de masa corporal (IMC), también conocido como índice de Quetelet, es un parámetro que se utiliza para determinar el estado nutricional de una persona, es decir, si un individuo posee el peso adecuado o corre el riesgo de padecer problemas de salud a causa del peso.

LA FORMULA.

Se trata de una relación matemática entre dos valores peso y altura, pero como cualquier otra medida no es del todo exacta, ya que no tiene en cuenta factores como la edad, el sexo, o el nivel de actividad física.

                                                                         
      PESO (KG.)
IMC = ------------------------
              ESTATURA²  (M.)


El IMC se calcula dividiendo la masa corporal (peso, en kilogramos) entre el cuadrado de la estatura (en metros). Si el IMC está por encima de los valores “normales”, se considera que el sujeto tiene sobrepeso; si por lo contrario está por debajo, hablaríamos de infrapeso. De esta forma, por ejemplo, una persona que pese 70 kilogramos y mida 175 centímetros de altura obtendría un IMC de 22,86, valor considerado normal, de acuerdo a la tabla del IMC propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

CLASIFICACION
IMC (kg/m²) 

Valores principales
Valores adicionales

Infrapeso

<18,50
<18,50

Delgadez severa

<16,00
<16,00

Delgadez moderada

16,00 – 16,99
16,00 – 16,99

Delgadez aceptable

17,00 – 18,49
17,00 – 18,49

Normal

18,5 – 24,99
18,5  22,99
23,00
24,99

Sobrepeso

<25,00
<25,00

Preobeso

25,00 – 29,99

25,00
27,49
27,50
29,99

Obeso

<30,00
<30,00

Obeso tipo I

30,00 – 34,99
30,00
32,49
32,50
34,99

Obeso tipo II

35,00 – 39,99
35,00
37,49
37,50
39,99

Obeso tipo III

<40,00
<40,00


ASPECTOS A TENER EN CUENTA.

Aunque el IMC es una herramienta muy útil, la cifra que obtengamos tiene cierto margen de error, no es la única premisa que determinará si sufrimos obesidad, puesto que depende, en gran medida, del porcentaje de grasa corporal.

Puede darse el caso de que una persona con un IMC “saludable” y un estilo de vida sedentario tenga exceso de grasa corporal, lo que implica graves consecuencias para la salud y, por consiguiente, que la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares aumente. La mejor forma de prevenirlo es ponerse en marcha y empezar a practicar ejercicio de forma regular, de este modo mantendremos la masa muscular y quemaremos la grasa acumulada. No podemos olvidar que es importante combinar la rutina de entrenamiento con una alimentación equilibrada, evitando comer productos ricos en grasas trans.


También, como es habitual entre los deportistas, es posible que el IMC arroje resultados negativos, cuando la realidad es bien distinta. Aunque el peso sea elevado, el índice no es capaz de descifrar qué porcentaje de ese valor es músculo y cuál es grasa, por lo cuál no estaríamos ante una situación de sobrepeso, pese a que el IMC lo interprete como tal.