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jueves, 23 de noviembre de 2017

ESTRÓGENOS: QUÉ SON Y PARA QUE SIRVEN


Los estrógenos son hormonas sexuales esteroideas, es decir que se derivan del colesterol. Se producen en los ovarios y en las glándulas suprarrenales y son principalmente femeninas. En los hombres también están presentes, pero en proporción mucho menor.

Los estrógenos se encargan básicamente del desarrollo de las características sexuales secundarias en las mujeres. Estas incluyen aspectos como: la aparición de la menstruación, el crecimiento de las mamas y el ensanchamiento de las caderas.

La producción de estrógenos se incrementa durante la pubertad en las mujeres. A menos que exista una anomalía, dicha producción se mantiene estable hasta la menopausia. En esa etapa se produce una drástica reducción en los niveles de esta hormona. Esto ocasiona, entre otras cosas, la desaparición de la menstruación.

TIPOS DE ESTROGENOS: EL ESTRADIOL

En el cuerpo de la mujer hay tres tipos de estrógenos. Estos son: el estradiol, la estrona y el estriol. Todos se parecen entre sí, pero cumplen funciones diferentes.

El estradiol es el estrógeno más potente de todos. Se produce principalmente en los ovarios. Se sintetiza a partir de la testosterona y es el que se encuentra en mayor cantidad dentro del organismo femenino. Entre otras tareas, se encarga de:

Ayudar a mantener la buena salud y a regenerar los huesos, la piel y otros tejidos.

El crecimiento de las mamas durante la pubertad y el embarazo.

Facilitar la acumulación de colágeno y la lubricación de la vagina.

Contribuye a la buena salud cerebral y cardiovascular.

Es responsable en parte del apetito sexual.

Prepara al útero para el embarazo.

EL ESTRIOL Y LA ESTRONA

El estriol es otro tipo de estrógeno. Se sintetiza a partir de la androsterona y aumenta visiblemente sus niveles durante el embarazo. Esto se debe a que es producido principalmente en la placenta. Cuanta mayor cantidad de estriol haya durante la gestación, más saludable es el embarazo.

Durante la menopausia disminuye significativamente la presencia del estriol. Esto da origen a la desaparición de la menstruación. También a los sofocos, sequedad en la piel y las mucosas, pérdida de colágeno, debilidad en los huesos, etc.

La estrona, por su parte, se sinteriza a partir de la progesterona. De todos los estrógenos, este es el que se encuentra en menor cantidad dentro del organismo. Se produce en los ovarios, pero también en los tejidos grasos. Esto quiere decir que una mujer con más tejido graso, especialmente en el vientre, produce también más estrona. La ciencia ha encontrado una cierta relación entre los altos niveles de estrona y el cáncer de mama.

FUNCIONES DE LOS ESTROGENOS.

Aunque la principal función de los estrógenos es la de facilitar el desarrollo de las características sexuales secundarias, también cumplen otras tareas. Si se  tiene un nivel adecuado, se contribuye a los siguientes procesos:

Regeneración de la piel. Los estrógenos intervienen en la producción de colágeno y este, a su vez, contribuye en la regeneración de la piel. Cuanto mejor funcionen los estrógenos, mejor apariencia tendrá la piel.

Pigmentación de la piel. Después de la pubertad, hay zonas de la piel femenina que cambian de color. Particularmente, la región genital, las aureolas de las mamas y los pezones.

Redistribución de la grasa. La grasa corporal tiende a acumularse en algunas partes del cuerpo, como el abdomen, las piernas, etcétera. Cuando tiene lugar la pubertad, dicha grasa se redistribuye, gracias a la acción de los estrógenos. La grasa se desplaza hacia las zonas en desarrollo, especialmente mamas y caderas. De este modo el cuerpo adquiere la forma femenina típica.

Regulación del colesterol. Cuando el nivel de los estrógenos es adecuado, permite que se produzca mayor cantidad de colesterol bueno, que de colesterol malo. Esto permite tener una mejor salud cardiovascular.

Protección del sistema óseo. Los estrógenos detienen la acción de otras hormonas que debilitan los huesos. Básicamente evitan la disminución de los niveles de calcio.

Facilitan el funcionamiento del sistema urinario. Los estrógenos ayudan a regular la función urinaria.

Aumento del deseo sexual. Estas hormonas son uno de los factores que incrementa la libido. Por eso el deseo sexual suele disminuir durante la menopausia.

Mejoran el funcionamiento cerebral. Los estrógenos favorecen el correcto flujo sanguíneo hacia los diferentes órganos, incluido el cerebro. Cuando sus niveles son adecuados, el cerebro funciona mejor.

7 ALIMENTOS QUE MEJORAN LOS NIVELES DE ESTROGENOS.

Los estrógenos intervienen en muchas funciones del organismo. Por ello es necesario incluir en nuestra dieta alimentos que nos ayuden a mejorar sus niveles.

1. Frutos secos

Los frutos secos pueden ayudaros a mejorar los niveles de estrógenos. Hablamos en especial de los albaricoques, dátiles y ciruelas.

Además de ser ricos en fibra, contienen fitoestrógenos. Estos químicos imitan los efectos de los estrógenos en el cuerpo por lo que os harán sentiros bien de inmediato.

Al comer frutos secos solo deberéis recordar que en su procesamiento se eliminó casi la totalidad de su agua. Por ello, su contenido de calorías y azúcares es alto y deberéis comer porciones pequeñas.

De 5 a 10 piezas sería lo ideal, dependiendo de su tamaño.

2. Linaza

Estas pequeñas semillas son fáciles de incorporar a la dieta y se han vuelto muy queridas por sus propiedades depurativas.

Además, son muy beneficiosas para quienes tienen problemas de estrógenos. Para aprovechar sus propiedades podéis echar una cucharadita de linaza al  yogurt o agregarla a las ensaladas.

Tomándola en sopas y batidos, vuestro organismo absorberá mejor sus nutrientes. Tan solo deberéis recordar consumir suficiente agua, ya que es rica en fibra.

3. Semillas de sésamo

Las semillas de sésamo son ricas en fitoestrógenos, fibra y minerales.

Debido a todo esto, una pequeña cantidad mejorara vuestra salud considerablemente al suplir carencias nutricionales.

Por ejemplo, una cucharadita de semillas de sésamo os aportara el 10% del hierro, magnesio y calcio que necesitáis en todo el día y el 4% de la fibra diaria requerida.

Para obtener todos los beneficios de las semillas de sésamo es importante que sean frescas y sin procesar. Podéis adquirirlas en herboristerias y supermercados y añadirlas a las sopas o ensaladas. 

Si os apetece comer algo crujiente, probar a cambiar el empanado tradicional por semillas de sésamo.

4. Garbanzos

Son ricos en fitoestrógeno y los podéis incorporar de diversas maneras a vuestra dieta.

Los garbanzos también son ricos en fibra y proteína. Las mejores opciones para consumir garbanzos es en ensaladas, en forma de humus y en sopas.

5. Judías

Las judías son uno de los mejores alimentos que mejoran los niveles de estrógenos. Además son ricos en fibra, reducen el colesterol y os mantendrán saciados por más tiempo.

De todos los alimentos que os he mencionado, las judías son las que cuentan con mayor porcentaje de fitoestrógenos.

En caso de que seáis diabéticas, deberéis saber que las judías son una buena opción de carbohidratos, ya que son de lenta absorción. Vuestros niveles de glucosa tendrán una mayor estabilidad.

6. Brotes de alfalfa

Los brotes de alfalfa pueden ser el perfecto complemento verde a vuestra dieta. La razón por la que son uno de los alimentos que mejoraran vuestros niveles de estrógenos es que son ricos en fitonutrientes, son bajos en calorías y carbohidratos y por sí mismos complementan la dieta.

Los brotes de alfalfa reducen los niveles de colesterol en sangre. Para incluirlos en vuestra dieta tenéis muchas opciones: en ensalada con alguna proteína (como atún), con limón y algún aderezo, en sándwich o en ensalada.

Os recomiendo que os aseguréis de que estos brotes estén bien limpios antes de consumirlos.

Lo ideal es lavarlos bajo el chorro de agua y no dejarlos demasiados días en el frigorífico pues comienzan a perder nutrientes.

7. Judías de soja

No es ninguna novedad ver que uno de los alimentos que pueden mejorar vuestros niveles de estrógenos es la soja y sus derivados. Sus cualidades son diversas:

Son ricos en fibra.

Son altos en proteína.

Son ricos en minerales, específicamente en hierro, magnesio, calcio y potasio.

Tienen altos niveles de fitoestrógenos.

En definitiva, tener niveles de estrógenos bajos no tiene por qué ser un problema. Ahora que ya sois conscientes de que debéis mejorar en este sentido, aprovechar todos los recursos disponibles.