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jueves, 16 de abril de 2015

COMO ELABORAR MASCARILLAS CASERAS



La mayoría de las mascarillas industriales son prácticas y cómodas de utilizar puesto que, como ya vienen preparadas, no hemos de perder el tiempo en elaborarlas. Sin embargo, esta practica tiene un precio: el alto contenido de sustancias químicas, aditivos y conservantes que penetran en nuestro organismo a través de los poros de la piel.

En cambio, las mascarillas caseras hechas con productos naturales no contienen sustancias tóxicas y, aunque en principio pueda darnos pereza elaborarlas, lo cierto es que apenas os llevará unos minutos y os asegurareis de proporcionar a vuestra piel unos nutrientes acordes a vuestras necesidades específicas.

Estas mascarillas tienen, además, la ventaja de resultar mucho más económicas, puesto que se trata de productos de cocina que trabajamos habitualmente y, por tanto, nos resultan muy familiares.

Os invito a que conozcáis  cuales son los pasos, y el orden que debéis llevar, para que podáis  elaborar mascarillas caseras naturales.

LOS PREPARATIVOS.

1º Los ingredientes:

Es importante elegir bien los ingredientes con los que vais a elaborar vuestra mascarilla casera ya que, dependiendo del tipo de piel que tengáis, debéis seleccionar elementos que actúen en sinergia, es decir, que tengan propiedades similares y actúen en la misma dirección. Por ejemplo, si tenéis la piel acnéica, buscareis ingredientes astringentes, desinfectantes y depurativos que regulen la producción de  grasa en la piel. Pero si tenéis la piel sensible, lo mejor será elegirlos con propiedades antiinflamatorias, calmantes y regeneradoras. Es decir, es importante conocer las propiedades de cada uno de los elementos que vamos a incorporar.


2º El sitio, el lugar y el ambiente:

Igualmente importante, es elegir un día de la semana que podamos dedicarnos con mimo al cuidado personal. Mi consejo es que elaboréis y apliquéis vuestras mascarillas de belleza con tiempo y que, además de cuidar vuestra piel, sea también un acto de cuidado personal integral. Buscar un momento que podáis disfrutar en soledad, poner vuestra música favorita, prepararos una infusión que os guste y disfruta de vuestro  momento.

3º Los utensilios:

Mi última sugerencia, en cuanto a los preparativos, es que elaboréis la mascarilla en la cocina y que uséis, siempre que sea posible, elementos de madera o barro, en lugar de plástico o metal para no destruir o alterar las propiedades de los ingredientes que vamos a usar.

EL ORDEN DE LOS INGREDIENTES.

El orden de los ingredientes es importante dependiendo de cuáles vayais a usar, para no terminar haciendo un poupurri apelotonado que resulte poco práctico o incómodo en la piel.

Voy a sugeriros un orden, dependiendo de qué ingredientes vayáis a usar:

  • Si la base es de arcilla.

Si vais a elaborar vuestra mascarilla con arcilla, será el primer ingrediente que tengais que preparar y sobre él, los demás. Para ello, mezclar una cucharada sopera de arcilla en polvo con agua (agua común o mejor aún, agua de mar o una infusión con una planta cuyas propiedades os interesen) en un recipiente hasta que consigáis una textura cremosa que podáis aplicar en la piel (como la textura que suelen tener las mascarillas industriales). Recordar que podeis corregir la textura añadiendo más agua para diluir o más arcilla para espesar. La cantidad no es importante (solo que si haceis de más os sobrará y si haces de menos, os quedará escasa en la piel). Una vez que tengais esta base, podréis ir añadiendo el resto de ingredientes.

  • Si la base es de frutas.

Si la base va a ser de frutas en lugar de arcilla, lo primero que tendréis que hacer es batir las que vayais a usar y echar el puré en un recipiente en el que iréis añadiendo el resto de ingredientes. Si queréis usar tanto frutas como arcilla, no importa el orden. O bien preparais primero la crema de arcilla y añadís la fruta o al revés.

  • Si la base es de yogur.

Puesto que la textura del yogur no ofrece problemas a la hora de aplicarlo, lo quedéis usar solo o como base combinado con otros ingredientes. Si lo queréis usar con arcilla o frutas, primero preparar la arcilla o las frutas y luego añadir el yogur.

  • Si vais a usar miel.

Si vais a usar miel, lo primero que tendréis que hacer es añadir una cucharadita pequeña en un poco de agua caliente para que se disuelva. Luego, añádirla a la base (de arcilla o de frutas, de ambas o de yogur).

  • Si vais a usar otros ingredientes.

Si vais a usar cualquier otro ingrediente, este es el momento de añadirlo (algas, huevo batido, etc).

  • Si vais a usar aceite vegetal.

Mi consejo es que, una vez terminada la mascarilla, añadáis aceites vegetales y aceites esenciales por sus fabulosas propiedades beneficiosas para la piel. Añadir primero una cucharada sopera (o más) del aceite vegetal que más os guste.

·     Si vais a usar aceites esenciales.


Para usar aceites esenciales es muy importante conocer las propiedades particulares de cada uno y tener en cuenta algunas precauciones importantes. Los aceites esenciales son magníficas herramientas terapéuticas para mejorar arrugas, acné, varices, retención de líquidos, hidratar pieles secas, calmar pieles sensibles o regular el sebo de las pieles grasas. Así que os recomiendo que, en todas vuestras mascarillas, añadáis unas gotas del aceite esencial que os interese. Eso sí, informaros de sus propiedades. Para incorporar el aceite esencial, añadir de 3 a 5 gotas en total, siempre al final, después de añadir todos los demás ingredientes.

Evidentemente estas son solo algunas sugerencias, ya que las mascarillas se pueden hacer de mil maneras diferentes. Os sugiero estas para que tengáis algo por donde empezar. En realidad, os animo a que experimentéis y probéis vuestros propios trucos.